
Internet se ha vuelto una moda desde hace unos años en el mundo entero, formando aldeas globales que ofrecen información instantánea, que aparentemente, no presenta un mayor cuestionamiento. Ahora bien si nos detenemos a analizar que hay detrás de esa poderosa herramienta que nació con fines militares, nos causa una gran duda, como el dicho popular vemos cara no corazones, vemos pantallas pero el que está detrás de esta Red no sabemos qué es lo que pretende si seguimos consumiendo vorazmente la tecnología.
Algunos plantean que estamos leyendo más nunca, pero la modalidad de leer no permite el goce y el disfrute de hojear un libro como antaño. Lo delicado más que cambiar el la forma de leer, es que pasamos de títulos, link y no recordamos nada, y más encima sin ningún cuestionamiento.
Nosotros los docentes tenemos una gran tarea para este siglo que es formar alumnos y alumnas con competencias para la vida y ciudadanos críticos. Este planteamiento nos desafía a cuestionarnos y detenernos a pensar que es lo que estamos haciendo por ello, no sería adecuado alejarse de Internet, sino educar desde la óptica de analizar las fuentes y datos que esta máquina posee.
No debemos conformarnos que nuestras redes neuronales puedan volver amar un libro, sino que insistir en hábito de la lectura y a pensar, ya que el acto de leer no viene en nuestro genoma y podemos perder esta riqueza.
Como medida fácil de considerar con nuestros alumnos que enseñemos sobre las licencias libres y el uso de ellas, el respeto por el derecho de autor y no todo lo que aparece en Internet es verdadero y realizar el mismo trabajo curricular que se hace con la Publicidad.
0 comentarios:
Publicar un comentario